Ecología y biodiversidad

Xochimilco sigue vivo gracias al trabajo que realizamos grupos y organizaciones locales.

El origen de muchos de los peligros que sufre nuestro ecosistema y nuestra cultura se basan en una enfermedad que se resume en una palabra: desinformación.

En un lapso de 40 años, Xochimilco ha mejorado mucho en términos ecológicos.

Sin embargo, aún hay mucho trabajo por realizar, y cada quien puede dar su granito de arena para que juntos regeneremos este importante sistema lacustre.

La red de chinamperos que conformamos Productos de la Chinampa estamos dispuestos a intercambiar conocimiento con la academia, que por su parte ha reconocido nuestro trabajo, pues nosotros estamos comprometidos con la conservación de este ecosistema.

Gran parte del trabajo de limpieza, conservación y regeneración lo realizamos de manera voluntaria. Al consumir nuestros productos, ustedes nos apoyan y nos ayudan a promover este trabajo que realizamos por amor y respeto a nuestra Madre Tierra.

 

 

Tú puedes contribuir a conservar este Patrimonio Cultural de la Humanidad

Panorámica de un ecosistema.

El pueblo xochipa se estableció en el Lago de Xochimilco antes de la llegada de los mexicas, mejor conocidos como aztecas. En el Anáhuac - las tierras del agua - nuestros antepasados realizaron una obra que, a diferencia de las edificaciones de piedra en Teotihuacán, utilizaban como materia prima el limo: un lodo rico en nutrientes proveniente del fondo del humedal o pantano.

Con este limo formaron las chinampas: "pirámides" productoras de vida y energía. Las chinampas son parcelas de tierra, lodo y materia orgánica que en un principío - según cuentan los conocedores - flotaban sobre camas de junco entretejido (una especie de Xacaltule), que con el tiempo se arraigaron al fondo del lago. Sobre ellas, entre sus raíces y en sus canales, la vida florecía en toda su diversidad.

Su extensión inicial de 6 por 10 metros se transformó cuando entró la draga en los canales principales y despositó el limo en los canales más pequeños que separaban las parcelas. El resultado fueron extensiones de tierra mayores.

La poca valoración del conocimiento antiguo y la introducción mundial de técnicas de cultivo industrializadas: maquinaria pesada - algo difícil de llevar al área chinampera - y semillas tratadas que requieren de la utilización de agroquímicos, ha resultado en que nuestras especies criollas - animales y vegetales - cultivadas o criadas de manera artesanal, estén en peligro de extinción.

La chinampería, de ser el granero de la Gran Tenochtitlán, con la creación de la Central de Abastos - donde los pequeños productores artesanales no tenemos cabida, pues no podemos competir en precios con las producciones industrializada -, poco a poco ha ido corriendo la suerte de muchos campos de cultivo tradicionales en todo el país: el abandono de la tierra y, en nuestro caso, cederle más terreno a la ciudad.

Programas gubernamentales bien intencionados y desinformados introdujeron en el ecosistema xochimilca, esto data de la década de los 70, especies exóticas (foraneas) como la mojarra tilapia (originaria de África) y la carpa (asiática). Estos depredadores no sólo están acabando con nuestras especies endémicas (locales), como el ajolote (Ambystoma mexicanum), la rana moctezuma (Rana montezumae) y el acocil, sino que revuelven el limo del fondo, y perforan las paredes de las chinampas: son una plaga.

El abandono de las chinampas como tierra de cultivo, a su vez, tuvo como consecuencia que el lirio, tan valorado por nuestros padres para la creación de composta orgánica, empezara a cubrir nuestros canales. Muchos agricultores prefieren la "tierra de hoja" porque ya no tienen tiempo para preparar la "tierra de limo y materia vegetal".

Sin embargo, nosotros estamos vivos, nuestro orgullo es grande, nuestros saberes locales no están perdidos y gracias a la comercialización de productos del campo que nos ha permitido la red de Productos de la Chinampa a restaurantes y consumidores individuales, hemos podido reactivar y potenciar muchos proyectos culturales y ecológicos, destinados a regenerar a nuestra Madre: la tierra que nos da de comer.

Conservación del ajolote.

El ajolote, axolotl o Ambystoma mexicanum, es una especie de salamandra que, por lo general, permanece y se reproduce en estado larvario. Esta especie es única del Distrito Federal, y su origen es Xochimilco.

Para preservar esta especie que se encuentra amenazada, dos organizaciones locales, Umbral Axochiatl y Yolox Michi - cuyos integrantes formamos parte de Productos de la Chinampa - trabajamos en la conservación de este animal emblemático en nuestra cultura y gastronomía.

Umbral Axochiatl: La estación biológica

Trabajo con la UNAM

Varios de los integrantes de Productos de la Chinampa, participamos en la formación del GIA-X (Grupo de Investigadores del Ajolote en Xochimilco). He aquí la raíz de nuestra relación con el Laboratorio de Restauración Ecológica del Instituto de Biología de la UNAM.

El pasado 6 de noviembre de 2008, un grupo de chinamperos y el Laboratorio a cargo del Dr. Luis Zambrano, firmamos una carta de intención para potenciar un trabajo conjunto entre el conocimiento científico y el saber local, como es la creación de Santuarios: rehabilitación de zanjas, en las chinampas, con barreras que le impidan la entrada a carpas y tilapias, e introducir especies endémicas, como el ajolote.

Más información en el blog

Banco de semillas

Para evitar la pérdida de nuestra gran diversidad de especies vegetales, un grupo de integrantes de la red nos hemos dado a la tarea de recolectar semillas en las áreas de la chinampería y la montaña y crear nuestro banco de semillas.

Del blog: Vayamos al grano: elotes de colores

Santuario ecológico chinampero

Ubicado en la zona ecológica chinampera estamos preservando y habilitando un humedal para que los habitantes de la Ciudad de México puedan tener una experiencia vivencial, rodeados del paisaje que recibió a los primeros seres humanos que llegaron al Valle de México.

Más información en el blog.